Los personajes juegan sus roles en múltiples dimensiones virtuales y espaciales al mismo tiempo, donde desplazarse o estar suspendido en la absoluta ingravidez es natural.
Un caos de escenarios ubicuos que no confunden al niño; pero a mí, no me avergüenza reconocerlo: me desconciertan y pierdo frecuentemente el hilo de la trama procurando identificar en cuál dimensión del tiempo y del espacio se está desarrollando cada situación.
Los personajes son niños, adultos, cosas amorfas que se parecen a animales y algo que parece un ojo tridimensional que sospecho, no estoy seguro, es una inteligencia artificial que representa a la entidad del mal que hay que vencer sorteando dificultades que se controlan desde un superordenador
Una luz en la oscuridad: en Wikipedia se encuentra una pormenorizada explicación de todo esto. Pero más allá del concepto del argumento, me impacta ver a mi pequeño hijo disfrutando el vertiginoso transcurso de cada episodio de la serie.
Confieso que no me interesa en absoluto el argumento, sino el significado que me inspira reflexionar en estas dos cuestiones:
UNO. Si la fascinación que incita en las nuevas generaciones las situaciones ubicuas, ingrávidas y atemporales, que conjugan en sí mismas la convergencia de lo virtual con lo presencial, está señalando una tendencia sobre cómo ellos organizarán y gestionarán sus vidas en el futuro.
DOS. Qué conflictos tendremos que solucionar en el corto plazo provocados por la desarticulación entre el sistema educativo formal y la tendencia de las preferencias que manifiestan las nuevas generaciones frente a los significados del “Código Lyoko” Mas en.....( wikipedia.org/wiki/Code_Lyoko).
Fuente Mario Dehter


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