
De alguna manera creo que te quiero. Bueno, me parece quererte. No sé, es difícil entenderlo, porque yo no lo entiendo al menos. Vamos a ver, sé que estoy bien contigo, que te conozco lo suficiente como para justificar tus tonterías, tus errores e incluso tus maldades. También sé que me aprecias lo suficiente como para disculpar mis debilidades y mis mentiras. ¿Y todo eso junto es el amor?. ¿Y si eso no es amor, qué coño es? Tengo que quererte, es necesario que te ame, de otra manera no podría explicar un montón de cosas. Sí, ya sé que me expreso con vulgaridad, que mi vocabulario es el de la calle, pero mi dolor es tan grande como mi amor y este es tan sublime como el de cualquier poeta, use las putas palabras que use. Pero no quiero desviarme de lo que estaba razonando. Decía que debería de quererte, que es necesario que te quiera, que tengo que quererte porque hemos pasados muchas cosas juntos y nos conocemos muy bien. Tú sabes cuándo finjo y sabes cuándo oculto mis debilidades y cómo pienso en mi infancia al decir aquello de que "ningún verdadero hombre imita a su padre". Sí, intimidades, secretos, complicidades entre tú y yo que van más allá de lo que dos amantes podrían confesarse. Eso debe de ser amor, ¡maldita sea!

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