
PARA QUERERTE MEJOR
Quiero quererte. Y no es fácil. Mi egoísmo, mi ser embotellado en su afán de realizar el "uno mismo", hace esfuerzos por salir de sí y alcanzarte. Es una ardua tarea. Quiero quererte, pero tengo que aprender a quererte, tengo que aprenderte.
N o eres una cosa. Eres un ser humano. Una persona.
Es decir un misterio perpetuo, una imprevisibilidad infatigable, una sorpresa que nunca se agota.
A prender una cosa es "aprehenderla", tomarla y dominarla, con las manos, con el intelecto.
Pero tú te me escapas, te diluyes entre los resquicios de toda malla que busque atraparte. Así eres de elusiva, de evasiva. Como lo soy para ti. Años de vida nos ligan, y sin embargo amanecemos lejanos, ausentes, distintos.
¡Qué complejo es amar, y amar bien, amar para el bien! i Qué escarpada ladera de montaña es este camino, el que me propongo -el que quiero proponerme y proponerte-, el de queremos mejor!
Querer no es difícil, lo complicado es querer al otro en calidad de otro, ¡y que su bien sea el mío!
Para quererte mejor, debería liberarme de esquemas, prejuicios, ideas que tengo de mí, que tengo de ti; son
petrificaciones de la fantasía que luego, en la realidad, no hacen sino fallar, quebrarse, y uno llora porque el otro le falla , pero es uno el que falla, y ni siquiera uno sino esa idea, esa imagen que uno se ha hecho de sí, del otro, de la vida, de la felicidad, a la que quiere serle fiel a toda costa.
Para quererte mejor debería serte fiel, a ti, a tu realidad, y no a la imagen o construcción mental que proyecto sobre ti. Tendría que deshacerte todos los días, y volver a recomponerte en un puzzle al que siempre le faltan, obviamente, piezas.
Es un trabajo. De eso se olvidaron los que nos enseñaron el camino de la vida. Nos dijeron que el amor era un sentimiento, y que con el sentimiento era suficiente. Ahora lo sé: comienza siendo un sentimiento, una pasión envolvente, alucinante, pero es amor en el punto en que la lava se cristaliza en formas de vida que comprenden una decisión compartida. Decisión de compromiso. Com-promiso, la promesa que crece entre dos.
Fuente: J. Barylko. "Para quererte mejor"

1 comentario
Vuelve siempre si lo deseas 26 nov 2009 | 09:16 AM
A menudo es muy difícil quererse bien, porque, en ocasiones, el amor nos hace egoistas y sólo queremos atraparlo y guardarlo en una urna de cristal para que nadie nos lo robe. Empezar a querer es sencillo, mantener el amor es un camino largo, pero mantenerlo bien, aprendiendo cada día y sin prejuicios, como tú dices, es un trabajo constante...Para mi, personalmente, merece la pena...
Besos!
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