El problema de la sirena: Es difícil creer que Wikipedia tenga un artículo tan extenso para esto, pero lo tiene. Para resumir, cualquiera comprende rápidamente el problema que tiene una sirena al intentar mantener una relación sexual con un hombre. De nada sirve ser la nereida más irresistible del mundo cuando, de la cintura para abajo, no es más que un pez. Algunos artistas trataron de arreglar esto haciendo que las sirenas obtuvieran una parte baja humana por medios mágicos, pero la cuestión sigue. Si alguna vez te encuentras con una sirena, y luego te preguntas dónde estacionar la limusina, no te preocupes, hay muchos hombres que están pensando lo mismo.