En la homosexualidad, la búsqueda desordenada del amor llega a provocar personalidades obsesivas, dependientes y depresivas.

En las últimas décadas numerosos estudios han demostrado con pruebas, que la tendencia homosexual puede ser modificada

El estilo de vida homosexual trae consigo grandes dosis de culpa, en parte por la promiscuidad sexual que se alcanza.

El Dr. Van den Aardweg demuestra que la homosexualidad es una de las patologías a las que todos estamos expuestos.

El tener atracción hacia las personas del propio sexo es un indicador de heridas sin cerrar y de necesidades sin satisfacer.

La mayor parte de la gente no ha comprendido que la homosexualidad es un desorden del afecto hacia las personas del mismo sexo.

La homosexualidad es siempre un síntoma. representa un trauma sin resolver y una falta de identificación de género.

La persona que experimenta atracción hacia las personas de su propio sexo ha sido lastimada y necesita curarse.

cuando se logre tener vínculos seguros hacia las personas del mismo sexo, los deseos homosexuales se desvanecerán naturalmente.

Es fundamental establecer amistades sanas con personas del propio sexo para curarse de la homosexualidad.

El origen de la homosexualidad radica en la forma en que somos educados y en diversas experiencias de nuestra vida.

Como cualquier otra patología, podemos entender a la homosexualidad y curarnos de ella.

Los homosexuales que han sanado su tendencia sirven de modelo de fortaleza y esperanza para aquellos que quieren salir.

Las consecuencias neuróticas de la autocompasión se enfocan como núcleo de la sicología de la persona homosexual.

La homosexualidad es un trastorno emocional que se manifiesta en la niñez y en la adolescencia.Las personas homosexuales pueden llevar a cabo un profundo cambio a mejor, con paciencia, dedicación y La mayoría de los homosexuales están insatisfechos y desearían cambiar si fuera posible. Ahora

La homosexualidad considerada una variante, una preferencia, una condición constitutiva del hombre, es una concepción errónea.

Las personas inclinadas a la homosexualidad nacen con las mismas características físicas y psíquicas que las demás personas.

No hay pruebas de que exista una naturaleza innata diferente que predisponga al desarrollo de las tendencias homosexuales.

La homosexualidad considerada una variante de la especie humana, es una concepción totalmente errónea.

La naturaleza es sexuada y como tal heterosexual, no existe la homosexualidad como una variante más de esta condición natural.

Los hombres con tendencias homosexuales que tengan conductas poco viriles o afeminadas pueden revertirse ya que no son innatas.

Las mujeres con tendencias lésbicas no lo son por disposición natural sino por hábitos y complejos de inferioridad adquiridos.

Por constitución natural una persona no es homosexual sino heterosexual, prescindiendo de las conductas personales.

Los homosexuales no existen, tampoco en el reino animal, sí existen personas con tendencias homosexuales que pueden revertirse.

La prepubertad y pubertad son etapas cruciales en donde se desarrolla la homosexualidad, que con la terapia adecuada puede sanarse.

Freud afirmó que en personas con tendencias homosexuales siempre se encuentran trazos de una disposición heterosexual normal.

Una relación homosexual leal y duradera es extremadamente rara, si es posible en algún caso.

La palabra homosexual da nombre a un aspecto de la condición sicológica de la persona que se ve atraída por su mismo sexo.

La terapia reparativa permite revertir la condición sicológica que lleva a la persona a sentirse atraído por el mismo sexo.

Los tres grandes pioneros de la siquiatría (Freud, Jung y Adler) veían a la homosexualidad como una patología tratable.

Hoy la homosexualidad no es un desorden mental, sin embargo no hay investigaciones serias que avalen esta afirmación.

En 1952 la Asociación de Psiquiatría Americana listaba a la homosexualidad entre los desórdenes de personalidad socio-páticas.

El problema no se encuentra en la actitud de la persona hacia su homosexualidad sino en la homosexualidad en sí.

Sectores políticos e ideológicos propiciaron la eliminación de la homosexualidad del catálogo de las enfermedades patológicas.

La eliminación de la homosexualidad del catálogo de patologías frenó la investigación y el posible tratamiento de la misma.

Conociendo las causas psico-dinámicas de la homosexualidad es posible efectuar un tratamiento razonablemente efectivo.

El homosexual desde una visión diferente del todo personal, puede buscar crecer y cambiar a través de la ayuda de la psicoterapia.

Es irresponsable no facilitar tratamiento adecuado a aquellos que libremente deciden crecer hacia fuera de la homosexualidad.

En la literatura psicoanalítica, la homosexualidad se ha entendido como un reflejo de un déficit en la identidad de género.

De las diversas psicoterapias existentes, la terapia reparativa se destaca en el tratamiento satisfactorio de la homosexualidad.

El tratamiento psicoanalítico y la terapia reparativa han permitido revertir las tendencias homosexuales en muchas personas.

La curación del paciente homosexual necesitado de una conexión íntima masculina, empieza a través de la relación con el terapeuta.

En la terapia reparativa de la homosexualidad, la relación terapéutica es un factor central en el tratamiento.

Las relaciones de confianza e intimidad no eróticas con personas del mismo sexo, aceleran la sanación de la homosexualidad.

La persona con tendencia homosexual siempre posee una heterosexualidad latente sobre la cual es posible edificar el cambio.

En la terapia reparativa, el paciente homosexual puede recuperar su identidad de género y su sentido de la masculinidad.

Un tratamiento exitoso de la homosexualidad se basa en la decisión de la persona de crecer en su identidad de género.

Según la psicología, toda persona homosexual, independientemente de cómo se sienta, es un heterosexual latente.

La psicoterapia ayuda a reinterpretar los sentimientos homo-eróticos como la necesidad de sana intimidad con el propio sexo.

La persona homosexual solo a través de la intimidad no erótica con el propio sexo podrá recuperar su identidad de género latente.

Llegar al origen de la homosexualidad en la persona es el comienzo de la recuperación de su autoestima, confianza y masculinidad.

Las relaciones homosexuales dependientes e insatisfactorias, y la baja autoestima se basan en una identidad de género incompleta.

Por medio de la terapia reparativa el persona homosexual logrará reunificar su sexualidad con su identidad de género.

La psicoterapia de la homosexualidad debe ser un proceso continuado de crecimiento que alimente las esperanzas de cambio futuro.

Muchos personas aturdidas por sus tendencias homosexuales no aceptadas han encontrado una gran esperanza en la terapia reparativa.

El sentimiento de inferioridad y desplazamiento de la sociedad es un síntoma de la neurosis que acompaña a la homosexualidad.

Si sientes un interés real por tu propio sexo, es un asunto de inmadurez emocional y no de naturaleza, ya que eres heterosexual.

Lo que hay que tratar en una persona con tendencias homosexuales es su problema de personalidad y su complejo de inferioridad.

Los jóvenes con tendencias homosexuales creen que comprometerse en una relación homosexual será la solución a todos sus problemas.

Toda relación homosexual acaba, tarde o temprano, en un modo de vida desordenado, neurótico de hecho.

Luego de muchas investigaciones quedó claro que el estilo de vida homosexual no lleva a una felicidad íntegra y duradera.

Según estudios realizados, los vínculos homosexuales empiezan y acaban con el sexo, no hay nada más que eso.

Una persona con tendencias homosexuales está empujada a una existencia neurótica y conflictiva disfrazada de felicidad.

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